Y el gallo cantó (Nelly Esther Boubila de García)

Y el gallo cantó

Nelly Esther Boubila de García

…Y EL GALLO CANTÓ

por Nelly de García

… Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente…

Hasta ese triste día, había sido el más osado, el más
intrépido, el que aventajaba a los doce…el primero…

El que caminó sobre las aguas, el que había recibido,
antes que todos, la revelación celestial acerca del Cristo, el Mesías…

El que había estado en el monte de la transfiguración
y había visto la gloria del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad…

Indelebles, aquellas marcas se habían hecho carne en
su fuerte personalidad. No alcanzaba a distinguir que él era simplemente
Pedro,
sólo un vaso en las manos del alfarero, un frágil vaso.

Pero llega el momento de la prueba. Jesús es apresado
y juzgado. Había llegado la hora de consumar
la
Obra
de la
Redención
, había llegado Su hora…Y
es llevado por una turba exaltada, por los principales sacerdotes, los jefes
de la guardia del templo y los ancianos a la casa del sumo sacerdote, Caifás:
había que determinar qué se haría con aquel que se decía ser el Cristo.

 Pedro sigue la escena de lejos…Está junto con los siervos
y los alguaciles alrededor del fuego que se había encendido en medio del patio…No
musita palabra.

En su mente y corazón aún resuenan las palabras del
Maestro: “Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como
a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte”…

También recuerda su rápida respuesta:…”Señor aunque
todos se escandalicen, yo no, mi vida pondré por ti”…

Una criada al verlo sentado al fuego se fijó en él,
y dijo: “También éste estaba con él”…Otro, mirándolo dijo:”Tú también eres
de ellos”… Minutos más tarde alguien más afirmaba: “Verdaderamente también
éste estaba con él, porque es galileo”…”entonces él comenzó a maldecir, y
a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis”…

…”Y mientras todavía estaba hablando, el gallo cantó……

 Al instante, se acordó de las palabras del Señor: “Antes
que el gallo cante, me negarás tres veces”.

Y saliendo fuera, lloró amargamente”.

Era la hora de las tinieblas… del trabajo más fino y
sutil de Satanás, del momento apropiado para un seguro ataque.

La zaranda había llegado y con ella el quebranto, las
lágrimas… Estaba tan seguro de su fe…

Jesús, dándose vuelta, lo miró. Sin embargo, su mirada
no acusaba reproche, sino más bien compasión, afecto entrañable: conocía a
aquel Pedro, sabía que podía fallar, pero no había perdido la confianza en
aquel discípulo tan especial.

Días más tarde, no muchos, este mismo Pedro, un Pedro
que conoce el fracaso, que ya no confía en sus fuerzas, está predicando a
Cristo y a éste crucificado, dando testimonio de su resurrección a los mismos
judíos que lo habían sentenciado a muerte.

Tal vez nunca escuches el gallo cantar…Tal vez el episodio
cambie de escenario; que la zaranda sea diferente…y que en tu interior sepas
que tú también podrías fallar…

No retrocedas…Prosigue…

El Maestro ha rogado que tu fe no falte…

One thought on “Y el gallo cantó (Nelly Esther Boubila de García)

  1. Edgardo Daniel Blanco

    Me encantó la manera de relatar el pasaje. Como persona con formación católica (en la actualidad me considero agnóstico) escuche varias veces este pasaje, pero nunca de una manera tan “contundente” y que induce a interesarse en el relato. Estoy leyendo pasajes suyos, ya que es la primera vez que me acerco al sitio y fue por mera curiosidad. Realmente la felicito. Saludos Edgard

    Reply

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